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Día Mundial del Sueño

¿Qué ocurriría si una empresa dejara libertad de horarios a sus empleados? ¿Se puede predecir cómo se ordenaría el sistema? ¿Cambiaría la vida de sus empleados? ¿Estarían más motivados y serían más productivos?

ESCI convierte a Colchones Delax en la primera empresa de España en analizar el cronotipo (ritmo circadiano) de sus ejecutivos con motivo de la celebración del Día Mundial del Sueño. Mediante un complejo sistema de sensores (desarrollados por el equipo de investigación del profesor Juan Antonio Madrid de la Universidad de Murcia), cada ejecutivo fue monitorizado durante 7 días seguidos (periodo semanal). De esta forma se analizaron 9 ejecutivos (2 mujeres y 7 hombres) dedicados a tareas de coordinación en áreas como la Producción o el Departamento Comercial (entre otras) con la característica de que la empresa estudiada permitía libertad de horarios a sus mandos intermedios.

Entre los resultados destaca que ninguno de los 9 ejecutivos optó por un horario similar (cada puesto se auto-organizó en un horario diferente). El género no influyó significativamente en los resultados.

El responsable comercial fue el menos regular o menos predecible desde el punto de vista circadiano, mientras que el responsable de producción fue el más regular y matutino coincidiendo fielmente con la forma con la que ha organizado la producción en la fábrica (tras probar varios horarios se inclinó por hacer jornada intensiva de 6:00 a 14:30).

El estudio analizó los diferentes patrones circadianos y generó un conjunto de variables entre las que destacaba la edad cronobiológica. Se podría decir que la edad cronobiológica marca el éxito de los hábitos diarios al indicar si el sujeto es más joven o por lo contrario está más envejecido que su edad biológica. En el grupo de estudio, el responsable comercial y uno de los ingenieros (multi-empleado) fueron los más sobre-envejecidos cronobiológicamente. El éxito en la edad cronobiológica se correlacionó con la regularidad, la profundidad de sueño y una mayor actividad diaria (en vigilia). Otro resultado interesante fue que una mayor cantidad de exposición a luz solar provocaba que el sueño apareciera más temprano y que si se combinaba con actividad física diaria los sujetos tendían a acortar el día, mientras que si no se hacía actividad física con luz solar los sujetos tendían a alargar los días (pudiendo estar relacionado con el presentismo). Curiosamente las horas de sueño no influyeron en los principales parámetros poniendo en relieve que no importa tanto la cantidad como la calidad.

Los sujetos estudiados no cambiarían su trabajo por otro similar con un horario impuesto y el grado de accidentabilidad es el más bajo del sector. El estudio no pudo demostrar si la productividad mejoraba respecto a un horario impuesto dejando este punto para futuros trabajos. Por último, la libertad de horarios no asegura un estilo de vida más cronosaludable ya que pese a que existía libertad varios sujetos se impusieron estilos de vida “envejecedores” (multiempleo, hábitos no regulares,..) pudiendo existir un grupo de población a la que la libertad de horarios les provoque una sobre-estimulación que a la larga les perjudique la salud.

Los autores del estudio concluyen que el cronotipo de los ejecutivos será un parámetro clave en la organización y planificación de las empresas del futuro ya que afectará a su rendimiento, motivación, estado de alerta (accidentabilidad) y en mayor medida influirá en el de su propio equipo de trabajo, el cual debería ser crono-compatible con su responsable directo.